Perdonad que haya titulado este artículo con una frase tan rotunda. Pero al igual que en otras artes, los escritores se centran mucho en la parte emocional de la profesión, el significado o la belleza de lo que producimos.

Así todavía es normal que escuchemos cosas del tipo “Aunque no ganara dinero seguiría escribiendo”. Estas afirmaciones hacen mucho daño porque, por un lado perpetúan una imagen del artista no profesional que hace arte por el arte y por otro, su alto contenido emocional consigue que cueste terminar los proyectos.

Olvídate de las enseñanzas que ensalzan la lentitud como parte del proceso creativo, que afirman para ser como escritor debes estar dispuesto a pasar horas y horas delante del ordenador buscando las palabras correctas.

Ojo eso puede funcionar para algunas personas, pero no quiere decir que siempre funcione.

Debemos olvidarnos de la imagen romántica del escritor en busca de la obra perfecta . La mayoría de los escritores son como tú o yo. Y debemos pensar cómo administrar nuestra actividad para que funcione y podamos tener ganancias.

Para ello debemos darnos cuenta de que para que funcione debemos de producir una cierta cantidad de “contenido”, para obtener ganancias. Sino empezaremos a funcionar con pérdidas.

Con este pensamiento más orientado al concepto de fábrica que al de artesano cabría hacerse dos preguntas:

¿Podemos producir un producto mejor para así venderlo a un precio más alto?

¿Hay alguna manera de producir más cantidad del mismo producto para vender más de ellos?

La mayoría de los escritores tienden a aconsejar a otros escritores que la respuesta es fabricar un producto mejor. Los escritores no quieren verse a sí mismos, ni a sus contenidos como una fábrica. 

Queremos vernos a nosotros mismos como artesanos, y que nuestra escritura sea vista como una obra de arte con mucho tiempo de trabajo detrás.

Desafortunadamente este consejo no ayuda a los escritores nóveles, al menos no en la era de Internet debido a la forma en que funcionan los algoritmos recomendación. 

Los algoritmos de recomendación, independientemente de la plataforma que uses, funcionan de la misma manera: buscan contenido que esté alineado con los intereses del usuario y que otros consuman.

Sin embargo los escritores que acaban de empezar tienen poca o ninguna audiencia ya que todavía ni han escrito lo suficiente, ni han sido leídos por mucha gente. Esto se debe a que su posible audiencia no lo ha encontrado y es poco probable que sus artículos sean recomendados y por así decirlo, estarán en la cola. Como veis no es una cuestión de calidad, sino que no tienen visitas suficientes.

¿Cómo cambiar ésto? Ahí hay mucho que trabajo que hacer, pero una de las claves es aumentar la cantidad. Si escribes mucho te encontrarán, en el momento que más gente te encuentre y te lea, los algoritmos aprenderán que más gente te lee (ojo estoy dando por hecho de que la calidad la tienes) y te recomendarán.

Muchos principiantes intentan hacerlo de otra manera. Pasan días y días escribiendo un artículo, publican con poca frecuencia y no construyen su audiencia, por los motivos que he explicado justo arriba. 

Calidad vs cantidad

Existe una relación, que en mi opinión no es correcta entre la rapidez escribiendo y una menor calidad. Pero lo que muchos escritores profesionales descubren es que a medida que mejora su velocidad, la calidad de escritura también mejora.

Cuando lo piensas, esta afirmación tiene todo el sentido. La práctica hace la perfección. A medida que se acelera el ritmo al que puede escribir, puedes practicar con más frecuencia. A medida que practica con más frecuencia, mejoras lo que estás haciendo.

 

Aprender a escribir rápido también tiene un beneficio práctico: si puedes escribir rápido, no tienes que pasar tanto tiempo escribiendo.

No te van a salir las cuentas si para escribir un artículo necesitas 10 horas de investigación más otras 40 de escritura. Simplemente no va a funcionar. 

Es fácil aprender a escribir rápidamente. Todo lo que se necesita es cambiar ciertos hábitos y por supuesto mucha práctica.

Cómo escribir rápidamente.

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Escribe todos los días

Ya lo comenté en un artículo anterior, es básico crear un hábito diario de escribir, la cantidad de palabras o el tiempo ponlo tú según tus circunstancias personales o profesionales, pero no dejes de hacerlo todos días.

Deja de ser tan perfeccionista.

Hay mucha gente que consume mucho tiempo intentando encontrar “la redacción perfecta”. No avanzan en la tarea hasta que encuentran la palabra correcta.

El problema es que la redacción perfecta probablemente no llegará. e incluso si lo hace, probablemente la volverás a retocar durante la fase de edición. Hay una frase de Stephen King, “mata a tus seres queridos”, que lo dice muy claro; deja de enamorarte de frases y sigue escribiendo.

Si te encuentras buscando la redacción perfecta, detente. Puedes encontrar las palabras correctas durante la edición.

Cuando se trata de escritura y concretamente cuando queremos escribir rápido, una de las cosas más importante es no romper el flow (flujo), con el término flujo me refiero cuando estás inmerso, concentrado en la actividad que estás realizando, en este caso escribir.

Todos tenemos ciertas manías que rompen constantemente ese flujo, detienen nuestra escritura, nos alejan del foco nos llevan a procrastinar. 

A continuación las más frecuentes.

Deja de detenerte para investigar

Cuando hacemos una pausa para la investigar algo, rompemos al momento el flujo. Por lo tanto, cada vez que hace una pausa para investigar, estás arriesgándote solo para buscar un dato o un hecho en particular.

A menos que una cita en particular sea crucial para el artículo o la historia que estés contando, no vale la pena detenerse cuando puedes hacerlo más adelante. Pon algún tipo de anotación y continúa escribiendo.

Sin música

A muchas personas les gusta escribir mientras escuchan música. Pero los estudios muestran que estas distracciones reducen nuestra capacidad de concentración. Si trabajas en silencio, o con algún tipo de música instrumental muy tranquila, escribirás mucho más rápido.

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Image de Thomas Ulrich para Pixabay

Guarda tu teléfono, escóndelo.

Al igual que hacer una pausa para la investigación, usar tu teléfono mientras estás escribiendo te saca al momento del flujo. Excepto que, a diferencia de la investigación, no hay ventajas. Es solo una distracción.

Cuando te sientas a escribir, apaga las notificaciones del teléfono o déjalo en otra habitación. No lo uses hasta que hayas terminado de escribir.

La imagen de cabecera es de Hannah Olinger para Unsplash

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Trabajar en más de una cosa a la vez

Algunos escritores tienen la necesidad de terminar lo que están trabajando antes de comenzar otro artículo. En lugar de tomar descanso de lo que está haciendo y dejarlo reposar, siguen empeñados en hacer un trabajo para el que su mente está demasiado agotada. Su escritura se vuelve más y más lenta hasta que se detiene y luego se bloquean.

Cuando sientas que no puedes seguir con algo, cambia de tarea. Comienza a trabajar en una idea nueva. Encontrarás que la rapidez de tu escritura aumenta y el enfoque regresará.

¿Aprender a escribir más rápido te va a convertir en un bestseller? Probablemente no, pero escribir más rápido te ayudará a reducir la cantidad de tiempo que dedicas a un artículo, lo que te permitirá convertirte en un buen escritor.