Os aseguro que cuando se trata de procesos inútiles y hábitos que no funcionan soy vuestra mejor consejera porque tengo el master y el doctorado terminados. Si queréis el título de escritor inefectivo, solo tienes que cumplir varios de los 7 hábitos del escritor altamente inefectivo.

  1. Empezar la casa por el tejado.

 

Spoiler: no tendrás como sostenerla.

Los escritores altamente ineficaces tienen el molesto hábito de hacer muchas cosas en el orden equivocado. Enfocan mucha de su energía haciendo las tareas equivocadas en el peor momento.

En lugar de centrarse en la tarea del escritor, o sea en escribir y crear el mejor portafolio posible, se ven atrapados y obsesionados con otro tipo de cuestiones, que al principio no sirven de mucho (y os lo dice una experta en marketing digital).

Ahí van:

  • Tener la mejor web con la landing page perfecta pero sin apenas publicaciones o como el escritor ineficiente se obsesiona con el continente pero no con el contenido. Pasarse semanas, incluso meses dedicando todo su trabajo y esfuerzo a esta tarea. Semanas y meses que podrían haber pasado escribiendo.
  • Eso nos lleva al siguiente punto. No sirve de nada construir una lista de correo electrónico a la que no se va a inscribir nadie, porque no hay mucho que ofrecer. El escritor eficiente no gasta ese cartucho, que luego es muy difícil de retomar.
  • Están obsesionados con las redes sociales, donde muestran sus medio-progresos, en un intento de crear o hacer crecer su audiencia. Pero, ¿Para qué? 
  • Han estudiado AdWords an Amazon hasta hacerse expertos, pero no tienen nada que anunciar. 

No tienen ingresos pero sí listas de correos, unos miles de seguidores en los medios, la web perfecta. Pero no tienen nada que compartir.

La gente no va a llegar a tu web si no tienes nada que ofrecerle. Y si algún despistado llega, no volverá más porque a nadie le gusta visitar un lugar vacío. 

La clave de todo ésto es que lo que importa es tu trabajo.

Deja de preocuparte (por ahora, porque luego será muy importante) por el marketing, la publicidad, la creación de listas de correo y las redes sociales. Todavía no es el momento y primero debes de convertirte en un buen escritor.

Y la verdad es que la mejor manera de promocionar tu trabajo, ya sea una entrada en un blog, un artículo, un ensayo o un libro, es escribir otro y otro más y otro más. 

  1. Están muy centrados en la teoría y no en la práctica.

Spoiler: escribir es un trabajo como cualquier otro.

 

Los escritores ineficaces se obsesionan demasiado con preguntas y debates huecos sobre si pueden o no llamarse a sí mismos escritores.

Son capaces de dar mil vueltas para no poner la palabra en la bio, porque sienten que están mintiendo, que son un fraude. Así encontramos bios y páginas sobre el autor llenas de metáforas, aspirantes a, aprendices, cazadores de palabras y un largo etc..

Seguimos con las ideas románticas en torno a la figura del escritor, como si solo unos pocos pudieran pertenecer al club secreto, donde descubrirán el camino a la escritura perfecta.

Así que terminan pasando más tiempo leyendo, hablando y viendo a otras personas hablar sobre la escritura que sentados en la silla y escribiendo realmente sobre las cosas que quieren escribir.

En otras palabras, están tan concentrados en ser escritores que se olvidan de hacer lo único que realmente se requiere para serlo que por supuesto es escribir.

Repetid conmigo el título de “escritor” no está reservado para unos pocos. Las barreras de entrada son ridículamente bajas para la mayoría del mundo desarrollado. Yo misma te nombro escritor de la corte. Ya está no pienses más en ello.

Ser escritor no es especial, bajemos esta profesión del pedestal, es como cualquier otra profesión.

Es un trabajo.

inspiración san Mateo

inspiración san Mateo

  1. Sólo escriben cuando viene la inspiración.

Spoiler: Nunca llega sola

Por pura experiencia os digo que esperar a la inspiración y que de pronto, como por arte de magia, aparezca y te dicte la obra maestra es pura ficción. 

Los escritores ineficaces aún no se han deshecho de la noción romántica de que ser artista tiene que ver con trances creativos impredecibles y que solo pasan de vez en cuando, guiada por alguna fuerza sobrenatural.

Puede ser el argumento de tu próximo libro. Pero es pura ficción.

La inspiración no encuentra a nadie, la inspiración la encuentras tú trabajando mucho. Es algo que se entrena y es un requisito necesario para desempeñar esta tarea.

Pensad en como funcionan otros sectores. Este no es diferente.

Sólo escribir cuando te sientes inspirado lleva a resultados inconsistentes y, ¿adivinaste?, ineficaces.

Yo misma creé un mito romántico en torno a la figura del artista, del concepto de genio, del proceso creativo. Además fortalecido con la idea de que claro, los hombres suelen tener ese “genio” más que las mujeres menudo… hay que ver la historia del arte, la literatura etc… 

Pero todo era mentira y sólo me impedía hacer lo único importante: escribir.

  1. Ni terminan ni publican con suficiente frecuencia

Spoiler: Solo escribiendo mucho llegarás a ser bueno.

Ya lo hemos dicho para ser buenos en algo debemos de practicar mucho. Es por lo tanto un hábito.

El debate sobre la calidad y la cantidad siempre estará ahí, será un tema para el que quizás no haya una única respuesta. Pero lo que sí saben los escritores eficaces es que la calidad puede conseguirse a través de la cantidad.

Para ser efectivo necesitas escribir mucho, publicar mucho, fallar mucho, aprender de los fallos y repetir una y otra y otra vez. Esa es la única manera de desarrollar una calidad consistente en tu trabajo, la única manera de lograr algo verdaderamente bueno.

Muchos autores nunca terminan y tienen miedo a mostrar su trabajo. A mi me pasó durante mucho tiempo, es un mecanismo de defensa de tu mente, para evitarte la frustración, porque no nos gusta la crítica.

Pero debemos de pensar en un sentido práctico, ¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¿Qué no te lean? ¿Qué te critiquen? 

La verdad es que no debería importarte, los escritores ineficaces se preocupan demasiado por las críticas a su trabajo, por las estadísticas, por el qué dirán. 

Se convierte en una obsesión y ahí viene el problema no terminan las cosas, porque nunca alcanzan la perfección.

Os voy a ahorrar llegar a la respuesta: Nada será nunca perfecto.

Piensa en publicaciones exitosas que sigas, al principio los artículos no eran quizás los mejores, pero siguieron escribiendo, aprendiendo a través del ensayo, error y al final triunfaron.

  1. Nunca terminan nada.

Spoiler: Nunca estarán satisfechos 

Este hábito va de la mano con el hábito anterior y es a menudo una gran razón por la que los escritores inefectivos no terminan o publican su trabajo con la suficiente frecuencia.

Para los escritores que no tienen problemas para generar ideas, el camino más rápido a la ineficacia es abandonar constantemente los trabajos en curso porque se aburren y corren detrás de la siguiente brillante idea nueva.

La novedad nos gusta, empezar un trabajo nuevo es desafiante, emocionante.Es como comprarse algo nuevo ¡Qué bien sienta!

Os digo que no hay nada mejor que terminar un trabajo y pasar a otra cosa, ofrece mucha más satisfacción que comenzar algo nuevo. Probadlo, os prometo que engancha.

laberinto

laberinto

6. Temen demasiado a las ideas.

Existe la creencia de que es difícil tener ideas sobre las que escribir. Pero yo no lo creo.

Deja lo que estés haciendo y observa, presta atención. El mundo es una fuente inagotable de ideas. ¿No te convence? Lee sobre algún tema que te interese, ¿Todavía nada? Conversa con alguien, de ahí seguro que sale algo.

¿De dónde sacas tus ideas? Pero para mí la pregunta correcta es ¿Cómo eliges en cada momento sobre lo que escribir?

Los escritores ineficaces guardan todas las ideas, pero los escritores eficiente saben que solo unas pocas serán las elegidas y eso solo puedes hacerlo tú.

Las que decidas desarrollar se convertirán en algo, un artículo o quien sabe incluso un libro. Ese hueco que dejan lo ocuparán nuevas ideas y así es el ciclo de la vida.

Por otro lado os voy a contar un secreto, un secreto a voces que los escritores ineficientes no terminan de ver. 

No hay ideas originales, seguramente se han hecho de mil veces, así que no te preocupes que nadie te las va a robar. 

Lo único que hace viable tu idea en primer lugar eres tú. Es tu opinión sobre el tema la que decidirá si merece la pena, o si la arrojas a los leones. Y eso no se puede robar, nadie puede copiar la forma en que ves el mundo.

  1. Intentan escribir perfectamente en el primer borrador.

El tiempo para obsesionarse con los detalles menores es mucho más tarde en el proceso. Mucho, mucho más tarde. 

No dejes que la gramática se interponga en el camino de de contar una buena historia. Como decía en este post, no interrumpas el flow, por algo que puedes hacer en la fase de edición.

El escritor altamente ineficaz se paralizará analizando y pensando demasiado cada uno de sus movimientos y llegará demasiado tarde a la meta.

Así que escribe lo que sea que está escribiendo y pon “fin”’ y sigue adelante con otra cosa. Eso es lo que hacen los escritores efectivos.